
Una manera mejor de reemplazar las lámparas en las máquinas Biesse Cuando se trata de reemplazar las lámparas en las máquinas Biesse, la mayoría de las personas solo se preocupan por encontrar una lámpara con la potencia adecuada. Pero eso no es lo importante. Lo verdaderamente importante es saber hacia dónde va ese calor. ¿Alguna vez ha notado que en julio el taller parece una sauna? Eso ocurre porque los elementos calefactores estándar dispersan el calor por todas partes. Calientan el aire, la máquina y a las personas que están cerca de ella. El sistema de climatización termina luchando en vano contra este calor, y eso hace que la factura eléctrica aumente. El truco está en utilizar un sistema de calefacción direccional. Utilizamos tecnología de infrarrojos de onda corta para resolver este problema. En lugar de calentar el aire circundante, estas lámparas emiten radiación electromagnética directamente sobre la pieza a trabajar. La energía se dirige hacia el material, no hacia la carcasa de la máquina. De esta forma, ya no hay necesidad de gastar dinero en calentar el aire “invisible” del taller. Instalación sencilla No necesita pasar el fin de semana rewiring el gabinete de control. Hemos diseñado estos tubos para que sean reemplazables sin problemas. Se adaptan perfectamente a las especificaciones de las máquinas Biesse: misma tensión, mismo longitud. Dado que contienen una alta densidad de vatios en un tubo de cuarzo compacto, se calientan muy rápidamente. Eso significa que su línea de producción pierde menos tiempo esperando a que se caliente y puede centrarse en procesar productos. Además, como los talleres suelen ser ruidosos y estar sujetos a vibraciones constantes, el cuarzo está diseñado para resistir estas condiciones sin agrietarse. También utilizamos conectores resistentes para asegurar una conexión eléctrica firme, evitando así problemas en los terminales. La realidad en el taller El uso de infrarrojos direccionales es la forma más rápida de alcanzar la temperatura deseada. Pero tiene un inconveniente: es necesario mantener los reflectores impecablemente limpios. Si se acumula polvo o resina en esos reflectores, el calor pierde su concentración. De repente, esa energía comienza a dispersarse por todo el taller, lo que disminuye la eficiencia. Otra cosa importante: revise sus ventiladores de refrigeración. Deben estar diseñados para manejar el calor generado por las lámparas. Si no pueden hacerlo, las lámparas se dañarán. Mantenga los reflectores limpios y los ventiladores funcionando, y todo estará bien.