
La razón oculta por la cual los calentadores de techo se dañan constantemente
Aquí hay un pequeño secreto sobre los calentadores infrarrojos montados en el techo: generalmente, no es el elemento calefactor el que se daña, sino las conexiones eléctricas.
Piénselo: cuando estos aparatos funcionan a plena potencia, el calor no solo se mueve hacia abajo, sino que también regresa hacia las conexiones eléctricas.
Muchos calentadores baratos utilizan adhesivos simples o revestimientos inadecuados. Al principio parecen funcionar bien, pero con el tiempo se dañan. El aislamiento se vuelve frágil, se generan chispas y, de repente, hay un cortocircuito. No es algo ideal.
¿Qué está pasando realmente dentro?
El punto donde el filamento de tungsteno se conecta con los cables es un lugar donde se genera mucho calor. Para evitar que esto ocurra, utilizamos un proceso de sellado que envuelve completamente ese punto.
Si el sellado no es hermético, el oxígeno penetra en el revestimiento de cuarzo. Eso es fatal para el filamento: se quema mucho más rápido de lo normal.
Pero también hay que tener en cuenta los cables. Si el sellado no es adecuado, el calor afecta al revestimiento de los cables. El PVC o el silicona barato se convierten literalmente en carbono. Y una vez que eso ocurre, el material comienza a conducir electricidad. Eso es peligroso.
La diferencia entre “baratos” e “industriales”
Veo muchos calentadores de marca blanca que parecen idénticos a los nuestros por fuera, pero se dañan en seis meses. La diferencia está en la resina utilizada para sellarlos y en la calidad de los conectores. Nosotros utilizamos resinas que pueden resistir el calor sin encogerse ni agrietarse, incluso cuando el calentador funciona todo el día. Nos aseguramos de que el sellado sea perfecto, para así evitar que entre humedad y que el calor afecte a los cables.
Es un equilibrio delicado. Si la resina es demasiado rígida, el tubo de cuarzo se expande y rompe el sellado. Si es demasiado blanda, hay fugas. Hay que encontrar el equilibrio perfecto.
El compromiso
Bueno, hay un problema: como sellamos estos calentadores tan bien para garantizar su seguridad y durabilidad, no podemos repararlos en el lugar donde se encuentran. Si se rompe un cable, no basta con ponerle cinta adhesiva; hay que reemplazar todo el aparato.
Puede parecer molesto, pero cuando se trata de calentadores de alta tensión instalados en el techo, la seguridad y la prevención de incendios deben ser lo primero. Es un compromiso que estamos dispuestos a asumir.